No quiero parecer apocalíptico, ni agorero, sino ponerles delante la realidad como yo la veo. Es una opinión que me he ido formando en los últimos cuatro años y que he ido reflejando es este blog. Les he contado como consumidor las subidas de impuestos que sufrimos desde hace años, las pérdidas de libertades, el sistema político infecto e infectado que sufrimos, la percepción de crisis de los últimos años y cómo todo desemboca en el título de este post.
Intentaré resumirles nuestro camino de perdición:
1.- En los últimos años, la deuda soberana no ha dejado de crecer. Concretamente desde que ZP ganó las elecciones de 2008 regalando pasta y negando crisis alguna. ¿En qué se gasta ese dinero que pedimos prestado fuera?
2.- Todo ese chorro de millones pedidos a través de Letras y Bonos del tesoro no van a financiar grandes inversiones sino que se dedican a pagar gasto corriente. Es decir, es como si usted pide un crédito al banco para pagar la comida y los gastos básicos en vez de para comprar un bien de inversión como una vivienda o algo que requiera de financiación mayor.
Un ejemplo: Usted gana 80 y gasta 100 por todos los conceptos, ergo, necesita una financiación de 20 este año. Si no varía nada sus gastos ni ingresos, el año que viene tendrá que volver a pedir 20 más los intereses de los 20 que le dejaron el año pasado (a eso se le llama refinanciar la deuda). Lo pueden ver de una manera más gráfica en esta presentación.
Y ahora para que vean a lo que me refiero como país, le pueden echar un vistazo a los Presupuestos Generales del Estado. Verán en la página 46825 que la cantidad asignada para intereses de deuda es 28.000 MM€ de un presupuesto total de 214.000MM€ y unos 114.000 MM€ son para transferencias (pensiones y paro principalmente). El resto es gastos del Estado (funcionarios, CCAA, inversiones, etc.).
3.- Para romper el círculo anterior hay que aumentar ingresos, pero inexcusablemente reducir gastos. Aquí está el meollo de la cuestión. De entrada habría que recortar 28.000 MM€ de intereses de deuda sólo para estabilizar la situación. ¿Los quitamos de los salarios de los funcionarios o a los pensionistas y parados? Cualquier solución es dolorosa. Pero lo peor es que hace falta mucho más. La cantidad a financiar con Deuda este año es de unos 60.000 MM€. Eso significa que habría que reducir al menos esta cantidad dado que no podemos financiarlo con fondos propios (impuestos). Pero claro ¿Qué gobierno está dispuesto a pegar un hachazo del 40% a las finanzas del Estado? Ninguno, aparte de las dificultades técnicas que implica hacerlo incluso en 4 años.
4.- Volver a una situación similar a la de 2007 implicaría despedir a un millón de empleados públicos, reducir las prestaciones sociales, como paro y pensiones y por supuesto eliminar cualquier gasto no esencial y alguno que otro que se ha convertido en esencial. Las CCAA deberían prácticamente desaparecer de facto y los ayuntamientos volver a sus competencias locales y pequeñas que tenían antaño.
A partir de este punto y no antes, podríamos pensar en una recuperación con miles de cadáveres de pobreza dejados en el camino y con la vista puesta en que las mejoras reales no las veremos nosotros sino la próxima generación.
Como ven, la situación es imposible de superar a corto plazo y con criterios políticos normales. No hay valor, no hay voluntad, no hay dinero y no hay nada que hacer. Un hipotético “rescate” es como la metadona para un yonqui; si no se cura de su drogadicción, se hará adicto al sustituto. Un rescate sólo alargará nuestra agonía. Cada vez que se dice en los medios que la subasta de Letras del tesoro ha ido muy bien porque se ha colocado todo es otra mentira en vena de los pobres españoles. No sé cuándo ni cómo será, pero quebraremos pronto.


