domingo, 29 de enero de 2012

La varita rota

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Eran los tiempos en los que bastaba con desear algo, agitar la varita mágica y tenerlo inmediatamente. Todo iba muy deprisa. Comprobar que la varita mágica funcionaba aceleró las cosas. ¿Cómo reacciona el ser humano cuando le das la posibilidad de tenerlo todo sin esfuerzo? ¿Con templanza y sabiduría o con avidez y codicia? Me temo que esto último. Y como toda magia poderosa tenerlo todo tenía un precio.

Se quebró la varita, o mejor dicho, vino el FBI, nos quitó la varita de las manos y nos la rompió en las narices. Desapareció Megaupload y la inmediatez de tener juegos, películas y series a las pocas horas de su estreno, en el idioma que quisieras y subtitulado como gustases.
Ya me lo había dicho la Sra. Kutusova, tan sabia como siempre, después de comprar un año de suscripción a Megaupload; Too good to be true, demasiado bueno para ser verdad y desde luego para durar. Y yo pensaba que algo cruje en el esquema cuando se paga por algo gratis ¿no? ¿es gratis o no es gratis? Bueno, es menos gratis si pagas pero obtienes la inmediatez absoluta.

Debí olerme que algo pasaría cuando desapareció una página donde estaban todos los juegos de la Nintendo DS de la que bajé muchos juegos que me pedían mis hijos. ¿Así que las páginas que sirven enlaces pueden ser destruidas? Pues vaya. ¿Qué hago ahora con los cartuchos, ejem, de programación, ejem ejem, que tienen mis hijos en sus consolas?

En cuanto a los libros, tenemos la gran suerte de ser un país en el que se lee poco, así que las páginas de donde obtenemos, ejem ejem, copias de seguridad de los libros en formato electrónico para nuestros ebooks, no llaman demasiado la atención. El día en el que las fiestas sustituyan la música de Lady Gaga por libros de Ortega y Gasset empezaremos a tener problemas con ello.

Ahora lo de las películas. Por el momento nos sigue quedando la mula. No es tan inmediato, pero ha dado un buen servicio durante años. Se deja el PC encendido todo el día y el próximo fin de semana tienes lo que buscabas calentito esperándote. No les quiero asustar, pero un amigo mío residente en Alemania nos contó una interesante historia. Cuando llegó allí a vivir hace tres años, se puso una línea ADSL en casa y se puso a bajar unas pelis y música como hacía en España. A las pocas semanas se presentó en su casa un Inspector que le comunicó que por los registros de su conexión había bajado material pirata por P2P y que tenía dos opciones; pagar unos 300€ de derechos o algo similar o afrontar un juicio civil en el que lo mínimo que le iban a meter son 3000€ y problemas con la Ley. Ni que decir tiene que pagó la multa y supongo que desinstaló la mula. Pudiera ser que eso pase aquí algún día, así que aprovechen mientras puedan.

Y un par de pensamientos económicos de esos que me gustan a mí.
Pensamiento uno; siempre que hay una necesidad o una demanda alguien viene a cubrirla y las leyes de la oferta y la demanda funcionan de vicio en estos bienes que no son de primera necesidad. O sea, que si no hay Megaupload, otra cosa vendrá y si no viene pero la gente sigue sin ir al cine o sin comprar discos, tendrán que bajar el precio.

Pensamiento dos. Lo fácil genera caos y las dificultades obligan a la planificación y a la larga a la excelencia. Cuando no pude bajar todos los juegos que mis hijos demandaban hubo que priorizar y racionalizar las decisiones. Cuando cerraron las descargas activé el P2P  y planifiqué lo que quería ver la semana siguiente. O sea que la facilidad extrema y los recursos ilimitados llevan al derroche y a la ineficiencia.

Quedarnos sin varita mágica a lo mejor no es tan malo.


domingo, 22 de enero de 2012

El mercado laboral da miedo

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En las últimas 24 horas he escuchado dos interesantes historias sobre la necesidad que tenemos de que el sistema laboral se dé la vuelta como un calcetín.
La primera historia viene descrita en el blog de un tuitero que sigo hace tiempo y que nos muestra el grado de deterioro que tienen las ofertas de trabajo y cómo se juega con las esperanzas de la gente que pasa por el desempleo.
La segunda me la contó un empresario sobre los problemas que tiene para llegar a pactos con sus empleados. La historia es que en una delegación de su empresa en una ciudad española tiene cien empleados que realizan un trabajo no cualificado por una cierta cantidad al mes, pero lo cierto es que no hay tanta tarea como para los cien empleados por lo que de ocho horas, trabajan cinco. Si se plantea reducir la jornada y el salario al trabajo que hay se monta el cristo con los cien, así que como solución queda despedir a 30 empleados. Podría parecer que es una oportunidad para quedarse con los empleados mejores o más productivos pero tampoco es así porque el despido de ciertos trabajadores que llevan 15 años en la empresa sería carísimo debido a las indemnizaciones legales que acarrea por lo que la lógica económica vuelve a imperar y se despide a los que entraron después, sea su desempeño bueno o malo porque el coste del despido así lo manda.
Por lo tanto la empresa se queda con los trabajadores más caros e intocables y no necesariamente los mejores. Consecuentemente, la productividad baja. Pero es que hay más.
En otra delegación en donde se necesitaba contratar gente y precisamente para evitar los trastornos de las puntas de producción se pensó en incluir en el sueldo la parte correspondiente a un posible despido de 20 días por año trabajado (un 5%) a cambio de que el empleado renuncie a cobrar esas cantidades en caso de despido (que ya cobraría mes a mes). Pese a que los empleados querrían aceptar y a todos les convenía, legalmente es algo irrenunciable y no se puede hacer. Conclusión: No se contrata.
Otros casos terribles a los que lleva este mercado laboral enfermo es cuando la empresa debido a la imposibilidad de ajustar sus costes, directamente quiebra. La consecuencia entonces es que en vez de prescindir de algunos empleados o reducir la jornada de la plantilla, acaban todos en la calle y sin ningún tipo de indemnización, más que la que pueda dar el Fondo de Garantía Salarial que es un proceso largo y complejo hasta ver un euro.
Otro efecto perverso de esta manera de funcionar que tenemos es que las empresas con más años de existencia no pueden adaptarse o ajustar sus costes frente a empresas competidoras nuevas que sí pueden contratar desde el principio con salarios, jornadas y costes menores, de forma que las ventas de las primeras descienden frente a la competencia y se acelera el proceso de destrucción empresarial, dejando por el camino despidos por un lado y nuevos trabajadores en condiciones peores.
Como ven, el problema de la reforma laboral tiene muchas caras como son el coste del despido, la facilidad de contratación, el coste de los seguros sociales, los convenios, los sindicatos, etc… pero todo ello al final se refleja en el meollo de la cuestión:

Los que quieren y necesitan contratar trabajadores tienen MIEDO de hacerlo porque hipotecan la viabilidad de la empresa y por eso no se crea empleo en España. Los que tienen empleo tienen MIEDO de perderlo porque saben que la dificultad de encontrar otro trabajo es inmensa. Los sindicatos meten MIEDO al Gobierno para que deje todo como está porque les conviene que nada se mueva y el Gobierno tiene MIEDO de que arda la calle si toca lo que sabe que tiene que tocar.

Estamos temblorosos dentro de un gigantesco dilema del prisionero en el que nadie está dispuesto a ceder nada aunque de esa forma todos pierden. ¿Será capaz el gobierno de romper la tendencia? Veremos.

sábado, 14 de enero de 2012

Pequeños robos, grandes beneficios

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Carrefour, hoy mismo. Enorme cajón con calcetines. Precio rebajado de 8e a 5€. Kutusov, no te puedes perder esta ocasión. A la cesta un paquete de 3 pares. Ropa interior, ya que estamos. Precio en la etiqueta 9€. ¡Hay que levantar la industria textil y yo necesito calzoncillos! ¡Que siga la fiesta! ¡Venga a la cesta!
Llego a la caja automática, personal, la de “do it yourself” y paso los calcetines; 8€ Hum, ¡Señorita! Este producto marca mal. Están a cinco. Ella llama a una encargada y le pide que vaya a comprobar el precio. Mientras paso los calzoncillos. ¡10€! Ahora sí que me cago en todo. ¡Señorita! Como puede ver en la etiqueta, marca 9€ y me quiere cobrar diez. Empieza a teclear códigos de acceso de anulación, de nuevo precio, etc. Como tiene que controlar cuatro cajas está pendiente de todo así que se equivoca. Vuelta a empezar. La cola aumenta, las caras empiezan a ser de odio, pero salvo que alguien quiera aportar los 4 pavos que me quieren cobrar de más, va a tocar esperar, compañeros. Vuelve la encargada. Efectivamente el precio es 5€. La cajera vuelve a teclear frenéticamente y por fin termino, pago y me largo levemente mosqueado.

Si hubiera sido una compra grande, probablemente no me hubiera dado cuanta hasta revisar el ticket (cosa que tampoco hago siempre) y me hubiera tocado pagar 4€ más o ir a reclamaciones a perder más tiempo. El hecho es que un pequeño robo de un euro multiplicado por miles de clientes son miles de euros. Y este es sólo un ejemplo. Imaginen que una compañía telefónica pasa un cargo de 0,75€ por un servicio no contratado a sus tres millones de usuarios. ¿Cuántos van a llamar preguntando? Pongamos que el 10% .Si a los 300.000 usuarios les devuelven ese concepto la compañía ha ganado con todo más de dos millones de euros sin despeinarse. Y todo el mundo tan feliz sin darse cuenta.

En el recibo de la luz, del agua, de todo lo que lleve un recibo y sea inexcusable pagar por ser un servicio básico estamos sujetos a estos pequeños robos. ¿Qué se puede hacer?
Lo primero quejarse, aunque siempre lo harás contra una máquina por teléfono o unas “asesores” de un call center de algún país del mundo que tendrá orden de decir esa frase tan repugnante por derrotista y tan española “Es lo que hay”.
Puedes acudir a la justicia. Grandes risas del auditorio. ¿Por un euro? ¿Incluso por cien? Estás loco, te saldría el collar más caro que el perro. Y mientras tanto los grandes oligopolios muertos de la risa.

Por resumir, una sociedad vencida y semifeudalizada con oligopolios de oferta campando por sus respetos, una justicia que todo el mundo sabe (que no sospecha) que es una mierda por inexistente y unos gobernantes que no gobiernan, son los ingredientes para la impunidad. Realmente delinquir en España es baratísimo.

sábado, 7 de enero de 2012

¿Para qué sirve un oso panda?

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Pues el caso es que leyendo el ABC venía una noticia en la que se daba cuenta del descubrimiento de nuevas especies en los océanos de la Antártida. Después de describir los nuevos animales descubiertos termina el artículo haciendo un llamamiento a la protección de los nuevos ecosistemas y que los océanos están en peligro. Aquí es cuando me sale esa vena descreída que hace que me lluevan collejas por no estar alineado (o alienado) con lo políticamente correcto.

Primera pregunta. Si unas especies animales han sido descubiertas hoy en un volcán y mañana estalla ese volcán y arrasa todo ese ecosistema ¿qué cambia en nuestras vidas, en la ciencia o en algo? Yo diría que nada puesto que al igual que el árbol que cae en el bosque solitario nadie está allí para escucharlo. Entiéndanme, no tengo nada en contra de los animalitos, pero  en este caso la existencia o no resulta indiferente.

Segunda pregunta. Si una especie es introducida artificialmente o por accidente en un ecosistema y desplaza a otra especie porque es más fuerte o mejor adaptada ¿Es malo? Yo diría que no. La naturaleza sigue su curso y tarde o temprano esa especie habría sucumbido con o sin la intervención del hombre. Lo siento, las especies más fuertes sobreviven. Ya sé que es muy poco democrático, pero la Naturaleza no es democrática precisamente y los leones y las gacelas no discuten en asamblea a quién se meriendan.  

Tercera pregunta. El oso panda está en peligro de extinción porque es un animal muy mono que come exclusivamente bambú, es lento y su hábitat está desapareciendo porque los chinos necesitan más terrenos de cultivo. ¿Porqué hay que proteger al oso panda? ¿Para que sirve un oso panda? Cuando se extinga como el pájaro dodó nos quedarán fotos, vídeos y alguno disecado, además de millones de peluches, pero lo que está claro es que esta especie no tardará en desaparecer.

Todo esto se puede complementar con una cuarta pregunta. Cuando vemos un reportaje de tribus del Amazonas que viven desnudos en el río siempre el locutor dice algo así como que la belleza y la felicidad de los nativos no debería ser mancillada por el hombre blanco. Y digo yo ¿No estarían más contentos los nativos teniendo educación, sanidad, que no se lo coma un felino y con más posibilidades de prosperar en la vida? ¿O es que tal vez es mejor que sigan viviendo como animalitos para que puedan salir en los documentales de la 2?

Sí, lo sé. Soy una bestia sin alma que no recicla botellas  ni plásticos y que no cree en el calentamiento global ni en las ONGs, pero es que no puedo evitarlo. O se tiene fe o no se tiene y ya saben de qué pie cojeo en eso…



domingo, 1 de enero de 2012

El ciclo

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Nos han subido los impuestos. Sí, los nuevos gobernantes, los del PP. Muchos millones pensarán que los suyos les han traicionado. Y han recortado gastos, bueno como estaba previsto, pero es que lo de los impuestos duele y mucho. Que gente como Kutusov se lleva quejando tres años de lo mismo y ahora vienen estos con más y peor.

Pero como lo hecho, hecho está y por más que gritemos, pataleemos y nos quejemos no vamos a resolver nada, permítanme que intente mirar un poco más allá y les explique cómo van a ser los próximos cuatro años y cuales son las ideas que han llevado al nuevo Gobierno a tomar estas decisiones que tanto nos están escociendo y más que nos escocerán. Eso tal vez nos sirva para al tener un mayor conocimiento de la foto general podamos tener un poco de esperanza.

Estamos viviendo en primera persona las lecciones que se estudian en la carrera de Ciencias Económicas y que como buen estudiante siempre dudaba de su aplicabilidad en la vida real. Ya he comentado en este mismo blog teorías como la Ley de hierro de los salarios o la Curva de Laffer y cómo se cumplen un siglo tras otro. Pero esta vez estamos asistiendo de nuevo a la teoría del Ciclo Político Económico. Esta teoría en me la explicaron en primero de carrera y consiste en lo siguiente:

Premisas: 1- Los partidos políticos tienen como fin primordial alcanzar el poder y mantenerse en él. 2- Los ciudadanos tienden a orientar su voto en función de los últimos acontecimientos, vamos, que su memoria para votar es corta.
Desarrollo: Los gobiernos recién elegidos toman las decisiones impopulares los dos primeros años de su mandato. El tercer año se rentabilizan las acciones tomadas para “vender” resultados el año anterior a las elecciones mediante bajadas de impuestos y otras medidas populares para la gente.

Como ven, lo que acaba de hacer el Gobierno es seguir el manual a rajatabla; dos años pagando más impuestos y con recortes que harán que cuando llegue 2014 y reciban un 3-5% más en la nómina lo malo se olvide. Con un poco de suerte para 2014 se recuperará el mercado de trabajo y se podrá vender fácilmente la idea de que se ha sufrido pero era por una buena causa. Más gente con trabajo, los funcionarios con el sueldo descongelado y menos retenciones en la nómina para todos. Alegría y la sensación de que se hizo lo que se tenía que hacer. Venta de la idea de que con  cuatro años de esfuerzo y eficaz gobierno más podemos ser los años del mundo y ¡voilá! Otra mayoría absoluta.

En 2007 el gobierno de ZP regaló los famosos 400€ y al año siguiente los volvió a cobrar con las elecciones ganadas. Cuando llegue 2015 nos habremos olvidado del cabreo monumental que nos agarramos en Enero de 2012 al ver nuestra nómina y volveremos a votar en función de los últimos 12 meses. Los gobiernos lo saben y en este caso Rajoy y sus ministros, todos ellos experimentados subsecretarios han pensado “¡Ahora o nunca!” a la hora de meter el mayor leñazo impositivo de las últimas décadas.

Tengan paciencia porque los dos próximos años van a ser de posguerra y para los dos siguientes las cosas mejorarán. No sé si mucho o poco, pero mejorarán. Yo me aferro a eso.