Hay una frase que utilizaba mucho al igual que todos los
españoles la usan mucho a diario. Es más, la dicen constantemente y yo no era
consciente de ello hasta que un día un amigo argentino me explicaba su
peripecia en una comisaría para tramitar unos papeles para su nacionalización.
Después de soportar ciertas preguntas y observaciones humillantes y prepotentes
por parte del comisario y mi amigo afearle la conducta y exponerle lo que la Ley española dice, el
funcionario le soltó la frasecita de marras.
Y mi amigo que es muy culto, muy instruido y sobre todo muy inteligente
me hizo ver lo que la frase realmente significa.
Significa chulería y que no te vas a mover de una posición
aunque sepas que es injusta o equivocada. El equivalente castizo de “lo tomas o
lo dejas”.
Significa dejadez y falta de interés. La habrán escuchado
por ejemplo al ir a una tienda y preguntar por algo que necesitan y el empleado
no quiere molestarse en buscarlo.
Pero sobre todo significa resignación. La decimos cuando no
queremos seguir luchando aunque sea en esas pequeñas peleas diarias en las que
hay que hacer valer tus derechos y las obligaciones propias y de los demás. La
soltamos en vez de las oraciones y letanías que nuestras abuelas soltaban ante
lo que consideraban inevitable “Ay Señor, hágase tu voluntad” en vez de
plantearse si la razón o la ley está de tu lado, o si el esfuerzo te puede
sacar de esa situación.
Por todo ello desde entonces procuro no usarla jamás y me
fastidia extraordinariamente escucharla porque es volver a la peor España de
siglos, la del Buscón, la del hidalgo empobrecido que no comía por llevar la
capa lustrosa y remendada que “pareciera que carne a diario comía”, la del
inflexible con el débil y la del servil con el fuerte.
Es una combinación letal de cuatro palabras y diez letras
que espero que a partir de hoy cuando la escuchen o la digan, reflexionen sobre
su significado.
Es lo que hay

8 comentarios:
A esa frase se debe responder con un ¡ESTO ES ESPARTA! mientras le lanzas ácido mezclado con heces a la cara a la persona que te la ha lanzado.
Fatalismo, diría yo. Una virtud o defecto muy mediterrráneos. Si aceptas lo que hay, tienes bastante ganado. Pero si no peleas por cambiarlo, lo pierdes todo.
Otra forma de verlo es que como pueblo viejo y desengañado, sabemos que es mejor decir "la frase" y luego buscarse la vida que enfrentarse a pecho descubierto contra alguien/algo mucho mas fuerte. Picaresca y guerrilla.
Saludos, Sr. Kutusov
Querido Pakito: Lo del ácido lo llevo siempre preparado. Lo otro depende del momento all-bran. En cualquier caso la policía de Internet se dirige a tu chabola para detenerte y darte una paliza con medias llenas de monedas. De nada.
Carolus. Como siempre tienes razón. Ese fatalismo que hace caer en la indolencia y al final en el conformismo resignado...
Iba a decirle, que "es lo que hay" pero... Me ha acongojado...
El segundo párrafo del Sr. Carolus me parece el acertado. No quiere decir que no se luche. Pero si te piden algo que te es imposible dar o hacer, pues "es lo que hay". Ya veremos que haya otra cosa, mientras a buscárselas.
Saluditos.
Es lo que hay. Es el equivalente a "si no le gusta, se jode".
Frases de este tipo arruinan a una sociedad entera. Estamos de mierda hasta el cuello, y con el "es lo que hay" damos conformidad a seguir surcando esas heces con lo poco de dignidad que nos queda.
A esa frase en Asturias se contesta con "si, hailo mejor pero hay que pagalo"
Kutusov tu que de cuentas creo que entiendes, que ocurre cuando esta acabando una partida de monopoly?, por que se esta acabando? (descartando el agotamiento de algunos jugadores o que se este haciendo tarde)y cuando se acaba, que se tiene que hacer para empezar otra?
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