domingo, 25 de septiembre de 2011

Un mundo feliz

45 comentarios:
Con todas las manifestaciones, declaraciones y demás sobre los supuestos recortes en Educación y como usuario de la misma para dos niños en Educación primaria creo que tengo algo que decir.
Mis hijos van a un colegio público donde reciben una instrucción peor que en los privados pero una mejor atención en otros sentidos. No perdamos de vista que los colegios privados, y cuando digo privados no me refiero a concertados, tiene como objetivo ganar dinero. Y para ganar ese dinero ofrecen un servicio que tiene que merecer la pena la pasta que se paga por él. Por eso trabajan como cualquier empresa; en función de objetivos. Y su objetivo es que los niños salgan bien formados para el futuro. En la escuela pública los objetivos son distintos. No se trata tanto de dar la mejor instrucción sino de hacer a todos iguales aunque sea igualando por abajo. Ejemplos que he visto en los últimos años:
En una clase hay un alumno con síndrome de Down. Evidentemente requiere de ayuda y no puede seguir el ritmo de los otros niños. Después de medio curso los padres lo llevan a un centro especializado. Se han malgastado recursos públicos en retrasar al resto de niños. Pero el experimento sociológico es muy democrático, eso sí.
En las clases sustitutivas de religión se potencia la lectura, pero no pueden ser lecturas relacionadas con el curso porque sería discriminar a los otros alumnos. Absurdo pero democrático.
El temario es tan raquítico y poco exigente que cuando a primeros de mayo ya ha sido completado, en vez de seguir avanzando o leyendo o preparando el siguiente curso se dedican a preparar funciones de fin de curso, ñoñas, sexistas y adoctrinadoras; tanto que mi hijo ha solicitado no participar. Por supuesto se le ha negado.
Y como estas, docenas. Empiezo a pensar que por desgracia los niños se educan como en Un mundo Feliz de Aldous Huxley. En los colegios privados se educa a los Alfa mientras que en los concertados se educa a los Beta. Los públicos quedan para los Epsilon. Con que sepan leer lo justo para tomar la comanda en un restaurante  es suficiente. Los Alfa  sabrán idiomas y serán los directivos de las empresas del futuro. El resto estará incapacitado para prosperar y los círculos sociales serán cada vez más cerrados e impermeables.
Los señores socialistas llevan a sus hijos a colegios privados casi sin excepción pero gritan por las calles que hay que llevar a los niños a colegios públicos. Jalean a los profesores para que hagan huelga pero exigen calidad en la educación. Saben que así sus hijos prevalecerán sobre los de los demás. No piensan en la justicia sino en ellos. 
En fin, tengo un año para intentar que mi hijo estudie en un centro privado y no uno público porque quiero darle la oportunidad de que no sea un Epsilon de la sociedad y a estas alturas estoy dispuesto a hacer lo que sea por ello. Y lo que sea es lo que sea.



PD. Pueden ver más sobre el funcionamiento del sistema de producción de asnos en este link. 

domingo, 18 de septiembre de 2011

Trabajadores y castas (2)

21 comentarios:
Estaba escribiendo este post cuando me di cuenta de que ya había tratado el tema de las castas de trabajadores hace año y medio. Supongo que eso quiere decir que es para mí una idea recurrente, así que hago una segunda parte.

Los trabajadores en España se dividen en dos grandes categorías: Funcionarios y no funcionarios y dentro de estos últimos distinguimos trabajadores fijos con derechos y el resto. Los llamaremos para simplificar: Funcionarios, fijos y currelas. Cada grupo tiene un comportamiento diferente como veremos a continuación.

Funcionarios. Hicieron una oposición y tienen un puesto vitalicio. Si bien sus salarios no son malos, tampoco se puede decir que sean elevados. Como contrapartida son indespedibles, fijos, más que blindados, acorazados. Esa seguridad berroqueña hace que trabajar bien o mal no repercuta prácticamente en nada a efectos prácticos, es decir que algunos funcionarios cumplen su tarea y muchos se toman libertades que a otras castas les costaría el puesto. Recientemente y por primera vez en decenios se les ha bajado el sueldo a los funcionarios con lo que su desempeño no creo que mejore.

Fijos: En el sector privado están los empleados fijos con derechos que son aquellos que tienen contratos firmados hace años amparados en convenios cuasi-estatales y monopolísticos y que tienen horarios y ventajas muy notables, además de sueldos generalmente mejores que los funcionarios. Pueden ser despedidos con una indemnización equiparable a un premio gordo de la lotería o su empresa puede quebrar en cuyo caso ha tenido mala suerte. El rango de eficacia de esta casta oscila mucho en función de la edad, incentivos y política de despidos de la empresa (vamos, que hay de todo)

Currelas. Las otras dos castas suelen emplear a la tercera como trabajadores de verdad, mano de obra, los que saben hacer cosas, material fungible que se usa y se quema. Los más válidos de estos nuevos Epsilon no tienen problema en encontrar nuevos trabajos subcontratados por las dos castas de arriba, pero los que sufren el castigo del paro son ellos, los mileuristas son ellos, los explotados son ellos y la base laboral que no tiene derechos son ellos. No me extraña que ellos estén cabreados. Y mucho.

Todo esto lo digo porque lo conozco de primera mano. He sido currela para funcionarios y ahora soy de la casta de los fijos. Veo pasar currelas por mi empresa a docenas todos los años. Algunos son promocionados de casta (como yo en su día) pero la mayoría no, otros son exprimidos hasta que renuncian o son despedidos. No soy un santo y no pienso renunciar a mis derechos adquiridos (sería idiota de mi parte) pero me parece una situación injusta en la que verdaderos inútiles de las dos castas de arriba viven muy bien del esfuerzo y el trabajo de los currelas.
Nuestro sistema laboral premia al listillo y al inútil y castra al que se esfuerza y trabaja. Por eso los buenos de verdad se largan a países donde se aprecia la creatividad, el esfuerzo y el trabajo y los calientasillas no prosperan. Los sindicatos son el brazo armado de la casta funcionarial y los fijos con derechos. Cualquier modificación que se propone para igualar las cosas para todos es respondido con una huelga, y las reformas laborales, ya les expliqué en su día porqué no las quieren. La frase que antes se decía “Eres más tonto que un obrero de derechas” ha cambiado a “Eres más tonto que un mileurista de UGT”



sábado, 10 de septiembre de 2011

¿Cuánto ganas?

10 comentarios:
He trabajado muchos años con las nóminas de grandes empresas de España, tanto públicas como privadas, por lo que siempre he tenido acceso a la información de los sueldos que ganaban todos los empleados de dichas empresas. En bastantes ocasiones algunas personas me han preguntado – Oy Kutu, ¿me podrías decir cuánto gana Fulanito? Es que quiero ver si puedo pedir más, etc.. etc… Mi respuesta siempre suele ser la misma. – Mira, te voy a hacer un favor esta vez y NO te lo voy a decir por dos razones; porque profesionalmente me dejaría en mal lugar a mí por revelar datos confidenciales pero sobre todo por ti. Si te lo digo te vas a hacer mala sangre y te vas a cabrear.
Siempre ocurre. Le dices a alguien lo que gana una persona conocida y la reacción jamás es pensar en que la remuneración es justa. En más de 15 años nunca me ha ocurrido. ¿Pero cómo es posible que Fulano gane eso con lo inútil que es? Debe tener un padrino. Pues con lo que trabaja me parece que es poco. En el caso de mujeres no quieran oir las barbaridades que se dicen.
Si algo he aprendido al respecto es que siempre hay gente que gana menos que tú y siempre los hay que ganan más. Y nuestra información siempre es limitada e imperfecta y nos tenemos que guiar por indicios. Si una persona de una empresa gana tres veces lo que tú normalmente es que tiene una responsabilidad diferente, una preparación diferente y unas circunstancias diferentes. Y es muy difícil entrar a valorar sobre si es justo o no.
Esta semana han salido a la luz las declaraciones de bienes de los diputados y senadores y ha sido como tirar un trozo de carne en las jaulas de los lobos hambrientos. Todo el mundo se ha lanzado a cotillear y a llegar a conclusiones demagógicas y seguro que erróneas. Que si uno de IU tiene fondos de inversión, que si uno del PP no declara viviendas, que si los del PSOE están forrados, etc. etc. Pero vamos a ver ¿qué se esperaban? Que una persona con un sueldo elevado o más durante años tenga una o dos casas, coches y acciones es lo normal. Que otro tenga un millón de euros o 20 viviendas, sí, es lo normal. Es normal que haya diputados con negocios previos, patrimonios elevados, y mucha pasta en general. Si tuviésemos un congreso de indigentes sería para preocuparse.
Como verán ha sido un ejercicio sociológico-cromático estupendo de hacerse mala sangre colectivamente, colores verdes de envidia, rojos de indignación, amarillos de preocupación del qué dirán, blancos de inocencia perdida y negros de conciencias culpables.
Ya les dije que mejor no miraran, que no quisieran saberlo, pero para los que han cotilleado una frase del duo San Juan + Kutusov.

“La verdad os hará libres, pero mucho más desgraciados” 



domingo, 4 de septiembre de 2011

Comedor escolar, adiós

13 comentarios:

La Sra. Kutusova se va a ponr de los nervios y se va a deprimir cuando lea esto, pero es que no me quiero callar algunas cosas que me duelen especialmente en estos tiempos de crisis.
Llevo dos años y medio quejándome (soy un quejica) en este blog de las subidas de impuestos, precios, pérdida incluso de libertades y en general de la disminución de la calidad de vida que venimos sufriendo la mayoría desde hace años. Siempre me paro para hacer recuento de estas cosas cuando aporto una nueva penuria a la lista que les paso a relatar:
Este año mis hijos no van a comer en el colegio sino que vendrán a comer a casa todos los días. Paseo arriba, paseo abajo llueva o haga sol. Lo siento de veras pero 200€ al mes son una cantidad a tener en cuenta. El Excel y la cuenta corriente no engañan; los ingresos están congelados y los gastos crecen. Los ahorros han sido erosionados hasta su desaparición. Ya nos aburrimos de pedir las becas de comedor y de libros sin éxito y la solución es comer en casa. Esta medida ha obligado a la Sra. Kutusova a realizar menús semanales que ya hemos empezado a aplicar y a organizarlos para poder llevarlo a cabo.
Si hiciéramos una analogía con la empresa privada, diría que la productividad y la eficacia aumentan porque se reducen costes y la organización por fuerza tiene que mejorar, aunque a cambio de un esfuerzo de los empleados de la empresa (jefes que planifican = Sra. Kutusova y empleados = niños). Digamos que el sector público debería quejarse menos y aprender del sector privado. Y más privado que mi casa, no se me ocurre.