Cifras del paro de 2010. Hay más parados que el año anterior y suman ya tres millones en tres años. La cifra de paro juvenil es tremenda, pero hoy quisiera hablar de la “Generación Perdida” que dicen que se está fraguando.
Como siempre, hablo desde mi propia y limitada experiencia. Los jóvenes (que se viene definiendo como menores de 30 años) están en dos grupos distintos; los que no tienen estudios o especializaciones y que ahora les cuesta un triunfo encontrar trabajo (no cualificado) y los que teniendo estudios no pueden encontrar trabajo cualificado o no cualificado porque no lo hay. En caso de encontrarlo suele ser under mileurista.
Por otra parte está la reforma de las pensiones que hace que tengamos que trabajar más años para cobrar el 20% menos por lo que el futuro pinta bastos.
Pero como decía el gran Umbral, este blog es para “hablar de mi libro”, así que voy a tratar de explicarles los problemas de MI generación.
Yo nací en 1968, lo cual me deja en 43 años en 2011. Pertenezco al baby boom que se produjo en España y Europa en los años 60. Es decir, que como su propio nombre indica, nacimos muchos cientros de miles. ¿Qué significa eso? Que esos cientos de miles hemos tenido mucha más competencia que otras generaciones. Cierto es que no hemos tenidos que ir a una guerra, pero hemos tenido que hacer la mili. No hemos pasado hambre de posguerra pero no hemos tenido sobreabundancia en la infancia. Hemos visto la tele en blanco y negro hasta el 3D y los discos de vinilo hasta el mp3. Hemos visto nacer los ordenadores y los hemos comprendido desde el principio hasta hoy (que a mí me va superando).
Nos han llamado Generación X o perdida porque siendo titulados o JASP (jóvenes aunque sobradamente preparados) hemos tenido trabajos poco remunerados mientras una Generación Tapón nos impedía progresar y se enriquecía a nuestra costa.
Hemos llegado a pagar nuestras hipotecas al 17% de interés y sufrido la crisis de los 90. Hemos pagado impuestos altísimos para que la generación anterior se prejubilase y disfrute de unas jubilaciones que con la nueva ley nosotros no podremos jamás. Hemos visto lo que es vivir bien para comprender que nunca alcanzaremos esa meta. El Estado del bienestar de hace años será el Estado del medioestar de nuestra vejez.
El paro de esta crisis nos afecta muchísimo más que nadie porque nosotros tenemos hijos que a duras penas hemos podido criar. Y ahora después de ver la cultura del pelotazo y la corrupción ¿Con qué cara les explicamos aquello del trabajo honrado?
Mi generación sí que está perdida y no hallada. Hemos tenido que abandonar el sueño de esfuerzo y prosperidad que nuestros padres nos metieron en la cabeza con la mejor de sus intenciones. Nuestra frustración es grande, enorme.
Hoy nos tenemos que plantear de dónde vamos a sacar unos euros al mes para un plan compensatorio de pensiones ya que lo prometido queda en agua de borrajas. ¡Que me devuelvan el 20% de mis cerca de 20 años cotizados y empecemos de cero!.
Los jóvenes de hoy lo tienen más fácil para emigrar y a nosotros nos discriminan por edad en las entrevistas de trabajo (Leire, haz algo).
Somos los herederos de la auténtica clase media, pero venidos a menos a “clase informe de todo a 100 y marca blanca”.. La generación de jóvenes de hoy todavía no ha tenido tiempo de perderse, aunque visto el panorama se perderán.
Nosotros somos la auténtica generación perdida porque hemos perdido la esperanza.



