sábado, 24 de diciembre de 2011

¿Os acordáis?

¿Os acordáis de cuando una semana antes de Navidad se llenaba la despensa (la de al lado del cuarto de las chicas) de tabletas de turrón? Mamá las iba comprando junto con las peladillas que nadie se comía hasta Febrero, o con la fruta escarchada que sólo le gustaba a Mamá y a algún hermano más. ¿Os acordáis de los pasteles de yema de Teclo para Papá (bótame un tecliño)?¿y del pan de Cádiz para Juan? ¿y no os acordáis de los tres días que tardaba mamá en hacer el gigantesco pavo? Horas y horas inyectándole coñac con una jeringa hipodérmica ¿Os acordáis de la olla en donde se cocían los cinco kilos de langostinos, esa tan grande que creo que tiene alguna hermana?

Aunque ahora las tengo yo guardadas en papeles de periódico ¿no os acordáis de las dos bandejas de plata que poníamos llenas de los dulces de Navidad y de cómo se ponían en la parte de arriba del mueble del comedor para que nadie las empezara antes de tiempo? A Papá le daba igual y se comía un trozo para fastidiar a Mamá, y nos chivábamos y Mamá se enfadaba pero de mentira ¿os acordáis?

¿Os acordáis de que a las nueve había que ver el mensaje del Rey? Todavía nos importaba algo lo que tuviera que decir mientras poníamos la mesa. ¿Recordáis que hubo que poner un tablero plegable que encargó Papá para poder sentarnos todos a la mesa? Los padres, los seis hermanos, los primeros cuñados, la abuela, el tío Manuel y otra mesa para los niños. ¿Os acordáis de que os metíais conmigo porque no me gustaba la ensaladilla del aspic ni la mayonesa? Me empeñé en que me gustara todo y lo conseguí… menos el aspic que sigue sin gustarme. ¿Os acordáis de las bandejas de embutidos con huevo hilado? ¿y las de salmón ahumado con cebolla y alcaparras? ¿y las montañas de cáscaras de langostino que acumulábamos en los platos azules de la Cartuja?

¿Os acordáis de lo que nos reíamos? La abuela tomaba un poco de cava, pero poco y Mamá siempre acababa diciendo “Manolo hijo, di algo, cuando quieras escríbenos y nos cuentas” Y con los postres Papá pedía la guitarra ¿os acordáis? Todos cantábamos, cada vez más alto y competíamos con los vecinos a ver quién hacía más ruido. Y contábamos chistes e historias. El turrón de chocolate se terminaba el primero pero ¿alguien se acuerda de quién era al que le gustaba el turrón de frutas? No logro acordarme.

Han pasado treinta años y los padres y la abuela ya no están pero ¿Os acordáis de lo mucho que nos queríamos? Sé que se me olvidan detalles, pero de lo que nos queremos todos sé que no os habéis olvidado ninguno, así que cuando luego nos llamemos por teléfono para felicitarnos las Fiestas os acordaréis de esas Nochebuenas y de los padres y de lo difícil que resulta explicarle a nuestros hijos lo que era aquello; felicidad en estado puro. ¿Os acordáis?


14 comentarios:

Anónimo dijo...

Pues si, haces honor al título del blog, eres un c...
Lo estoy leyendo y se me saltan las lágrimas de las navidades que nunca tuve, y que no añoro porque nunca fueron así.
Y las navidades que mis hijos no añoraran porque nunca las tuvieron de esa forma.
Si añoraran la subida al piso de arriba donde llegaban los reyes el 5 despues de cenar, como palpitaban los corazones, yo misma que ponía algunos regalos como iba con respeto, con ilusión.

Carolus dijo...

Que haya Paz en el mundo y Paz en nuestros corazones.

Que desaparezca el miedo.
Que no haga falta la esperanza porque no necesitemos esperar nada.

Que nunca mas haya que usar la caridad porque ya no sea necesario

Feliz Navidad

Oscar dijo...

El articulo que ha escrito me ha hecho emocionar esta hecho con muchísimo cariño.

Si que es verdad que las Navidades no son como antes por los seres queridos que no están, porque cuando eres un chaval lo vives diferente, porque se están convirtiendo en algo mas de gastar, se esta perdiendo su significado.

FELIZ NAVIDAD Y PROSPERO AÑO NUEVO DE TODO CORAZÓN OS CUMPLAN TODOS VUESTROS DESEOS

Florencia del Pinar dijo...

No suelo leer tu blog, la verdad. Hoy sí, por lo de "alimentarse de recuerdos" que me ha parecido muy bonito. Sólo quería felicitarte por tenerlos. Los de mis Navidades pasadas, si los usara para alimentarme me envenaría XDDDD En mi familia, las reuniones nunca fueron más que compromisos llenos de hostilidad y listas de cosas pendientes y sin resolver. Una pena.

Asi que me alegra muchísimo que tú tengas ese pasado tan "nutritivo" para el espíritu. Desearte que dentro de más años, el actual y los venideros, lo sigan siendo tanto como los pasados.

Feliz Navidad, Kutusov :)

GeorgeOrwell67 dijo...

Cada año estoy más convencido de que los que tenemos buena memoria y recordamos todo eso y mucho más, terminamos aborreciendo una fecha que nos hace recordar a todos los que ya no están y que nos sume en un estado de melancolía doloroso... Aunque afortunadamente llegan nuevos niños, los verdaderos protagonistas de la Navidad, que nos ayudan a pasar el mal trago con una sonrisa evocadora...


Me has emocionado, cabronazo...

Feliz Navidad :)))

Kutusov dijo...

Muchas gracias a todos por sus comentarios. Con la perspectiva del tiempo nos damos cuenta de si nuestra infancia fue feliz o no, y la mía ahora veo que sí que lo fue. Por eso intento que la de mis hijos también lo sea. Tal vez ellos recuerden con la misma añoranza las navidades de los años 2000-2011.
Les deseo a los que tengan una familia que disfrutar, que la disfruten y los que tengan familia que padecer, intenten limar asperezas; tenemos el resto del año para amargarnos la vida.

Les deseo a todos de corazón una Feliz Navidad y un muy próspero 2012.

Anónimo dijo...

Queridísimo hermano,
me has matao...
Cuando pare de llorar te llamaré para decirte que la próxima vez que vengas a comer te haré aspic y que TODAS las ollas las pilló Marta.
Gracias, gracias por hacerme vivir otra vez la Navidad de casa.

Kutusov dijo...

Resueltas varias dudas. El turrón de frutas al igual que la fruta escarchada le gusta al mayor y las ollas enormes están localizadas. Y por cierto, al que le encantaban las guindas era a mí. Y siempre empezábamos la cena con un consomé... ya vuelven todas las imágenes... estaban arriba guardadas y sólo había que desenpolvarlas.

Anónimo dijo...

Gracias K. Me he emocionado de verdad.
Cuarenta años atrás, en mi casa era..."bótame un figuiño". Hoy, dentro de unas horas, cuando alguien se desmadre le sacaré el ¿os acordáis?...

Arturo dijo...

Kutusov, por una vez, te llamaré cabrón. Tu escrito me ha puesto la piel de gallina. Me ha recordado algo mío parecido a lo que cuentas; aquellas fiestas en casa con la familia, cuando éramos niños. Aunque dos se han ido, siguen presentes en el corazón de los que quedan. Quizá por eso estas fiestas nos unen más que el resto del año. Les añoramos.
Feliz Navidad y un 2012 con menos cabrones en nuestro entorno.
Un fuerte abrazo.

Anónimo dijo...

Estimado Kutusov.
Considérate afortunado de atesorar semejantes recuerdos y vivencias tan entrañables. No todos pueden decir lo mismo. Creo que algo debe tener lo de pertenecer a una familia numerosa. En mi caso, 7 cachorros, generábamos caos, gritos y desorden, pero también había cariño y complicidad entre unos y otros. Y muchas apreturas en la mesa.
Gracias por hacerme recordar lo que era la Navidad, algo muy distinto hoy por hoy, fundamentalmente por el paso de los años y los estragos de la vida per se. Intentaré disfrutar de los míos, ahora que aún seguimos todos aquí. Gracias mil de nuevo Edu, y deseo tengáis felices fiestas y un año nuevo fabuloso lleno de deseos cumplidos.
Walter Corbitt.

El último de Filipinas dijo...

Este año me he propuesto poner la tele en blanco y negro al ver las doce campanadas. A ver si de alguna manera esta Navidad se parece a aquellas.
Ni siquiera sé si se podrá hacer eso.

Hans dijo...

En tu post no he visto reflejado lo bueno que estaban los pasteles de gloria y mi favorito es el pan de Cádiz. Para beber Cacao Pico y Ponche Soto.

Yago dijo...

Gracias Kutusov!

Me ha emocionado tu post.He recordado mi Navidad, a mi padre, a mi hermana...y la sensación de que yo también tuve una infancia feliz.

Leia el otro día en twitter. "Conoces a una chica encantadora, te enamoras, te casas y al cabo de unos años te encuentras cenando con unos gilipollas en Navidad".

Habrá que intentar recuperar el espíritu navideño.