sábado, 28 de agosto de 2010

Ya viene la reforma…

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El tema de la reforma del sistema de pensiones me recuerda a las imágenes del tsunami de 2005. Todos veían a lo lejos algo inusual y hasta que no tenías encima la ola no te dabas cuenta de que te arrastraba. Con este tema pasa lo mismo; nos lo han dicho, nos lo han avisado y ahora empezamos a ver cómo sube la barrera de agua…
Pero ¿se han parado a pensar qué supone dicha reforma más allá de que la jubilación sea más tarde?. Les expongo mis reflexiones.
Por lo que sabemos se va a retrasar entre dos y cinco años a la edad de jubilación y se van a contabilizar cinco años más de bases cotizadas para el cálculo de la base. Para el que no sepa cómo se calcula la pensión de jubilación, le dejo este link. Es algo rebuscado pero es así como funciona. Esto implica lo siguiente:

1.- Pensiones menores para la mayoría. Piensen que excepto para salarios en topes de cotización, que son una minoría, la base de cotización equivale al salario. Los salarios en veinte años tienden a subir y no a bajar, por lo que si añadimos cinco años para hacer la media estaremos añadiendo un 25% de salarios menores a la “mezcla” y la media será menor con lo que la pensión será menor también. Sólo en unos pocos casos en los que los que esos cinco años extra anteriores al periodo de 15 años se hubiese cobrado más, la medida sería beneficiosa para el pensionista. Un pequeño ejemplo simplificado para verlo más claro.

Años Cot.
5 años antes
5 años
5 años
5 años
Media
15 años

1200
1400
1600
1400
20 años
1000
1200
1400
1600
1300

2.- Aparte de los números, que es lo más evidente, están los otros problemas que me temo que se van a producir.
El retraso de la edad de la jubilación de entrada va a producir cabreo en la gente de mi generación (más de 40 y tantos años) y las siguientes generaciones lo verán con más naturalidad. Pero esta sensación pasará. El problema va a surgir en los despidos a partir de cierta edad. Hoy en día a la gente que va a la calle con más de cincuenta años ya se les da por desahuciada pero entre los años de paro, si tienen una prejubilación, etc, pueden llegar a la jubilación y sobrevivir. Si alguien con 53 años va a la calle y no encuentra un nuevo empleo, y cobrando dos años de paro le quedarían como poco 12 años sin ingresos hasta la jubilación que será la mínima.(La afirmación tachada no es cierta como se indica en los comentarios.Sorry). Las prejubilaciones van a desaparecer porque serían incompatibles con esta reforma.
Las empresas ¿están dispuestas a cambiar su actitud ante los trabajadores mayores? Porque tal y como yo lo veo esto puede ser una fábrica de indigentes que nos haría retroceder décadas en cuanto a protección social.

Puede que la reforma sea necesaria y que el sistema no sea sostenible a medio plazo, pero con esto no se puede jugar ni experimentar. La reforma tiene que abarcar más temas que los estrictamente económicos. Tal vez tenga que reformarse el Estatuto de los Trabajadores, la Ley de Seguridad Social en cuanto a la asistencia clínica, leyes de seguros en cuanto a recuperación de planes de pensiones y otras leyes que ahora no se me ocurren.  En resumen, mucho cuidadito con el trato a los mayores porque casi todos pasaremos por allí y los que no pasen, pues casi peor.

domingo, 22 de agosto de 2010

Costumbres que cambian

7 comentarios:
Ayer Sábado estuvimos en un parque temático mi Sra., mis hijos y yo pasando el día, concretamente de doce del mediodía a las nueve y media de la noche. La verdad es que nos lo pasamos en grande, pero atracciones y diversiones aparte pudimos ver a cientos de personas y analizaralgunos comportamientos, costumbres y cambios en los últimos años.
Tatuajes. Al ser verano y en Madrid las camisetas y pantalones cortos eran el 99%, lo cual dejaba ver que prácticamente todo adulto menor de 40 años lucía un tatuaje. No digo que me parezca ni bien ni mal, pero me resultó llamativo ver la cantidad de gente que se imprime un dibujo o un mensaje para siempre en su piel.
En los restaurantes de comida rápida me llamó la atención una costumbre española que la verdad me enerva un poco. La “reserva” de mesas. Consiste en que mientras una persona encarga la comida, otra se sienta en una mesa vacía reservándose el uso de la misma. Con suficiente aglomeración de gente se produce un absurdo consistente en que hay muchas mesas vacías pero “reservadas” y gente con sus bandejas queriendo sentarse y sin poder hacerlo. Creo que habrán adivinado en qué bando estaba yo. Adicionalmente en España tenemos un sentimiento de territorialidad por las mesas que impide que en una mesa con bancos corridos, digamos de 10 plazas, se puedan sentar dos familias de cuatro miembros. Confieso que la primera vez que estuve en Londres hace unos cuantos años me sorprendió muchísimo que una chica se sentara en mi mesa con su copa y se pusiera a leer un libro sin siquiera dirigirnos un hello. Tal vez se deba a que en países más al norte no es obligatorio charlar con la gente como aquí, pero me gustó la idea; yo a mi bola y tú a la tuya y no tenemos que hablarnos ni ser simpáticos y todos tenemos mesa.
Con el mogollón de gente que había y visto desde el día siguiente, me llama la atención la ausencia de problemas y anécdotas de esas que me hacen odiar a la humanidad. Y eso es bueno. Supongo que cuando alguien va a pasarlo bien procura esmerarse en pasarlo bien y no en pasarlo mal y tener movidas con sus semejantes. O tal vez el sistema americano de parques de atracciones con filas organizadas, espectáculos y restauración mantiene el orden por sí mismo. Y hablando de sistemas americanos ya está implantado el sistema de fast-pass o el que paga manda. La pulsera mágica que te hace pasar por el backstage a las atracciones sin hacer cola. En el Parque de atracciones  de Madrid no lo hay pero en los temáticos sí. Y ayer ¡qué narices! lo compré y no les niego que fue el dinero mejor gastado en mucho tiempo. En una cola de esas que nos saltamos escuché a una señora diciendo “Esa es la cola de los enchufados”. Y por un día pensé mezquinamente como el Rey Julian en el avión en primera. -No es nada personal, sólo es que somos mejores que tú.


sábado, 14 de agosto de 2010

Las interminables vacaciones de verano

15 comentarios:
Me gustaría tratar un tema que verano tras verano surge en las familias con hijos en edad escolar. Las vacaciones escolares y su duración.
El 22 de Junio termina el curso escolar y hasta el 15 de Septiembre no vuelven los niños a clase, lo cual nos deja 12 semanas de vacaciones, o sea tres meses, o sea mucho tiempo. En esas doce semanas da tiempo para las siguientes cosas por término general
- 3 ó 4 semanas de vacaciones con los padres
- 2 semanas de campamentos, colonias urbanas o similares
- 6 ó 7 semanas de soledad en casa bien con una cuidadora, con los abuelos o con quién se pueda. Por el momento dejarlos sólos es además de ilegal, algo temerario. Por cierto, que los niños a finales de Agosto suelen estar deseando volver al colegio porque se aburren.
Estoy de acuerdo en que los niños no pueden tener las mismas jornadas ni las mismas vacaciones que sus padres, pero está claro que son muchas semanas de ocio para ellos.
Siempre que se toca este tema salen voces críticas con los siguientes argumentos (en mi opinión demagógicos cuando no de pura ignorancia). Los padres sólo queremos aparcar a los niños, son una minoría los que tienen ese problema ya que siempre hay un familiar para cuidarlos, si no puedes cuidar a los niños no los tengas, etc.
Unos datos. Las familias con todos sus progenitores trabajando son más de 9 millones en tiempos de crisis y las que tienen algún miembro o todos en paro son 5 millones. Así que estamos hablando de mucha gente.
Las vacaciones de los asalariados son de unos 22 días laborables por año. En el caso de los autónomos suele ser menos.
Pero sobre todo, los niños en España tienen muchos menos días de clase que en Europa, lo cual tema de conciliación aparte hace que seamos una fábrica de burritos en comparación con otros países europeos. En Alemania o en Inglaterra tendrán una clara ventaja competitiva sobre las generaciones que vienen por la superioridad en educación que tienen. No existen las casualidades. Si estudias más sabes más y sabes más tienes más posibilidades de prosperar.
Por lo tanto yo propongo algo nada descabellado como es alargar el periodo lectivo una semana en Junio y otra en Septiembre. Con esto se lograría conciliar mejor los horarios de padres e hijos y poder impartir al menos dos temas más de cada materia. No quisiera que ese tiempo se usara para chorradas, teatritos y manualidades sino para estudiar y aprender que buena falta hace. No tienen más que mirar los programas y los libros de sus hijos para apreciar lo liviano de los temarios. Los profesores trabajan todo Junio y parte de Julio y el 3 de Septiembre están otra vez de vuelta con lo que ni siquiera tendrían que trabajar más horas y en caso contrario que se les pague más que creo que se lo merecen.
De hecho, si me preguntaran los del CIS para mí el problema que más me afecta es la educación. Eso significa que (tomen nota los señores de los partidos políticos) que mi voto se decantará por aquel que modifique esta situación, alargue el calendario escolar y mejore la educación. No me valen promesas vagas. Quiero medidas concretas como cheque escolar, calendarios claros, centralización de competencias y temarios, etc. Si tienen dos minutos para mirarlo el PSOE proponía en 2008 cuatro cosillas sin sustancia, el PP directamente NADA y  UpyD claramente se lleva mi voto en esta materia al proponer cosas concretas.
Como siempre, me encantará escuchar sus opiniones e historias particulares al respecto.

sábado, 7 de agosto de 2010

Jazztel: Un infierno en la Tierra

20 comentarios:
Alrededores de Madrid, 20:30. Suena el teléfono
-¿Dígame?
- Don Ievgeni Kutusov?
- Soy yo
- Soy Graciela Fregonotti de Jazztel. ¿Tiene usted conexión de internet?
- Sí, la tengo, la uso, pago una pasta por ella y lo último que haría en el mundo es ser cliente de Jazztel, panda de estafadores.
- Oiga señor, esa no es forma de responder.
- Tiene razón hija de perra, he estado un poco tibio. Les he dicho las últimas veinte llamadas que no volvieran a llamarme y ustedes insisten. Así que borren mi nombre de sus ordenadores y olvídenme para siempre. (Cuelgo bruscamente)

Esto es una conversación de las que tengo día sí y día no con los call-centers de Jazztel. Se empeñan en llamar a la peor hora en la que hay que bañar, cenar y acostar niños y uno quiere descansar un rato sin que le inoportunen al teléfono. Creo que por sufrir spam telefónico tengo derecho a ser faltón , maleducado, xenófobo y otras cosas que van surgiendo a medida que me voy hartando más y más.
Por si algún teleoperador de Jazztel me lee, quede claro que no es nada personal contra él, pero es que ya conozco su servicio. Hace años cometí el error de contratar su estupendo servicio de internet y durante seis meses pagué una cuota y no recibí servicio alguno. Tenía contratadas 20 Mb y recicía 250kb a lo que el simpático servicio técnico le parecía de lo más normal. “Entra dentro de los parámetros normales de servicio” me decía el muy cretino. Corté el pago, el servicio e incluso para darme de baja los muy ineptos no sabían ni recepcionar un fax. Una mala experiencia, como ven.
Y yo me pregunto. Además de gritar, insultar y desahogarme un poco con el teleoperador de turno que no tiene culpa ninguna y hace su trabajo de mierda molestándome, pero su trabajo al fin y al cabo,  ¿no habrá forma de que estos estafadores y spammers de Jazztel dejen de dar por saco diariamente? ¿Se puede denunciar a algún sitio?
El spam telefónico es de lo peor que podemos tener. Es una intromisión en tu vida para temas mercantiles fuera de horario. Como siempre, se dictó una Ley que es de imposible cumplimiento y se dejó sin reglamentar. Léanse el artículo 29 y luego lloren.
Particularmente yo desde aquí les recomiendo que JAMÁS contraten con Jazztel ningún servicio porque les acabarán estafando de una u otra manera. Y cada vez que alguien se meta en mi casa sin que yo le invite le llamaré de todo porque es mi único derecho; el pataleo.