Nuestro Gran Timonel ha anunciado una subida de impuestos aunque sin concretar qué impuestos va a subir. Esto es una táctica soviética consistente en anunciarte un gran dolor y dejar que te maceres en él. ¿Subirá el IRPF o el IVA? ¿Seré rico? ¿Me dolerá mucho? Cuando llegue la subida al BOE como ya habremos hablado de ello como si del Apocalipsis se tratara nos dolerá menos. Es la técnica del miedo.
Pero ¿qué pasa si suben unos u otros impuestos? Les hago un resumen de las posibles subidas que he ido escuchando y leyendo estos últimos días y los inconvenientes que tienen.
Sube el IRPF. Este es el típico recurso fácil pero destructivo. Se le suben los impuestos a los que están amarados a una nómina y no se pueden escapar. Gran capacidad recaudatoria y destrucción de las clases medias. Bueno, no se destruyen sino que bajan de división. Hemos agrandado la brecha entre ricos y pobres.
Suben las rentas del capital. La capacidad recaudatoria es baja y puede tener un efecto perverso consistente en que los capitales se larguen a otro país. El dinero es cobarde.
Sube el IVA. Uffff. Una subida lineal del tipo general es una gran recaudación pero los efectos negativos pueden ser varios; Inflación y bajada del consumo. Se pude dar un efecto pernicioso en entornos deflacionistas consistente en que como el consumo se retrae bajan los precios hasta el límite. Ese límite es menor puesto que el IVA es mayor, así que el crack de la empresa vendedora es anterior. Vamos, que puede acelerar el círculo viciosos deflacionista y de paso disminuir la recaudación impositiva por esta vía.
Subir el IVA a artículos de lujo. En principio suena bien pero tiene varias pegas. Por una parte, la definición de artículo de lujo es completamente subjetiva. Por ejemplo, para mí la TV de pago es un bien de primera necesidad cosa que para otros puede ser algo superfluo. Y así con todos los productos. Esto puede convertirse en un problema de libertades y restricciones al consumo. Otra pega en esta subida consiste en que quien compra artículos de lujo suele ser rico. Y si es rico tiene opciones a comprar los mismos artículos bien en otro país o bien por Internet. La globalización facilita la adquisición de cualquier producto al mejor precio.
Subir los impuestos especiales. Esto ya se ha hecho a mitad de año y la recaudación no es demasiado elevada. Si se suben más los impuestos sobre hidrocarburos puede producir inflación y si se suben los impuestos sobre alcohol se desincentiva el consumo al ser un producto de demanda elástica.
Como ven no soy muy partidario de subir los impuestos porque tiene siempre más problemas que ventajas. Una pintada que vi una vez en el metro de Londres encima de un cartel anunciando un certamen de poesías sobre el Metro decía “Dejen de gastar dinero en estupideces y ¡mejoren el servicio!” Apliquémonos el cuento.